Este sensor le permite entrar a la batería de forma automática en un "sueño profundo" cuando detecta un periodo mínimo de 2 semanas de inactividad. Esto reduce significativamente la descarga y permite un almacenamiento prolongado de la misma sin prácticamente pérdida de capacidad.
Solo se necesita mover la batería para que el sensor lo detecte y la reactive.
Esta característica aumenta significativamente la vida total de la batería, mitigando así el deterioro que produce la auto-descarga y que es común en baterías con químicas de ión-litio cuando están almacenadas.